La ley te protege. El Phishing es una técnica de ingeniería social donde los delincuentes suplantan la identidad de una entidad de confianza (tu banco, Correos, Hacienda, etc.) para engañarte y obtener tus credenciales de seguridad.
La técnica que se usa para suplantar la identidad se denomina Spoofing, es el «disfraz» que usan en el Phishing, Smishing o Vishing. El spoofing consiste en falsificar los datos de origen para que la comunicación parezca venir de una fuente de confianza.
El objetivo final es siempre el mismo: realizar transferencias fraudulentas o compras online con tu dinero.
Muchos bancos intentan eludir su responsabilidad inicial alegando que el cliente facilitó las claves voluntariamente. Sin embargo, el RDL 19/2018 es claro, garantista y proteccionista con el usuario bancario.
Para que el banco quede exento de devolverte el dinero, la entidad debe demostrar que hubo «negligencia grave» por parte del usuario.
No es negligencia grave caer en una estafa muy bien elaborada (por ejemplo, cuando el SMS fraudulento se mete en el mismo hilo de mensajes reales del banco, o la web es idéntica a la original). La carga de la prueba recae sobre el banco. Es la entidad la que debe probar tu supuesta negligencia.
No des tu dinero por perdido, haber sido víctima de phishing o smishing es una experiencia estresante y; en la gran mayoría de los casos, la recuperación de los fondos es viable.